ESPERANDO AL CONEJITO DE PASCUA

AVISO IMPORTANTE: Este texto puede provocar una necesidad acuciante de comer chocolate. Sigan leyendo bajo su propia responsabilidad….

 

Como todos ustedes, Yours Truly también tiene la mente puesta en las inminentes vacaciones de Semana Santa. Pero antes, quería contarles una pequeña historia sobre uno de mis personajes favoritos: el Conejito de Pascua.

Un conejito monisimo que, en plenas vacaciones, esconde huevos de colorines (y chocolate!!!) en el jardín…Estoy segura de que no soy la única a la que le encanta esta tradición.

Un invitado muy deseado

Los primeros a los que visitó el Conejito de Pascua fueron los luteranos alemanes hace tantos años que en realidad deberíamos de referirnos a él como Señor Don Conejo de Pascua. La víspera del Lunes de Pascua el Conejito, perdón el Sr. D. Conejo de Pascua, escondía huevos de colores, caramelos e incluso juguetes en los jardines de los niños que se habían portado bien (seguramente después el Conejito se iría de cañas con Santa Klaus) Aquellos niños bien portados y obedientes se convirtieron en padres y después en abuelos y la tradición creció con ellos e incluso traspasó fronteras.

El Conejito de Pascua visita hoy en día jardines de todo el mundo. Pero hay uno muy especial…

Desde hace 136 años, la mañana del lunes de Pascua amanece llena de huevos de chocolate en el jardín sur de la Casa Blanca por obra y gracia del Conejito (más conocido como Easter Bunny en esos lares). Sus anfitriones, el presidente de USA y la Primera Dama, abren las puertas de la residencia presidencial para que los niños de Washington busquen los huevos. Y para que no todo sea engullir chocolate, también se organiza la Easter Egg Roll, una tradicional carrera en la que los niños deben alcanzar la meta llevando un huevo en una cuchara con un mango gigante. Suena fácil. No lo es. Después, hay un cuentacuentos a cargo de alguna estrella de Hollywood o incluso es el mismísimo presidente el que lee un cuento a sus distinguidos invitados.